Campaña informativa “La ley mordaza contra las libertades ciudadanas”.

Desde el Colectivo la Gallinera colaboramos con la Plataforma Ciudadana en Defensa de las Libertades de Valladolid  que está organizando una campaña informativa en contra de la ley de Seguridad Ciudadana (también llamada ley de las calles vacías o ley mordaza); la sustituta de la ley Corcuera de 1992.

El viernes 10 de octubre vendrán a Parquesol al C.S.A. El Corral, para explicar y resolver dudas sobre esta nueva ley. La charla correrá a cargo de un abogado y una abogada de Valladolid comprometidos con la defensa de las libertades.

Al terminar habrá turno de preguntas y algo de picoteo.

Anuncios

¡NINGUNA ACELGA ES ILEGAL!

Comunicado sobre el huerto urbano de Parquesol. Postura y valoración del Colectivo La Gallinera

Tira de Sansón sobre los huertos comunitarios.

Tira de Sansón sobre los huertos comunitarios.

El colectivo La Gallinera es un colectivo de vecin@s del barrio de Parquesol que tiene por objetivo crear un tejido social autónomo que nos permita realizarnos cultural, social y políticamente. Para ello el colectivo o bien pone en marcha o bien apoya todo tipo de proyectos y actividades que sean compatibles con su estructura y principios, y por supuesto, que sean posibles con sus limitadas posibilidades materiales.

Uno de los proyectos que más interés despertaba entre muchas personas participantes del colectivo era la posibilidad de establecer un huerto comunitario, a semejanza de otros existentes en barrios como La Victoria, Rondilla y Villa del Prado, entre otros. En este sentido, un grupo de trabajo del colectivo empezó a trabajar en la idea a finales de 2013 y primeros del año 2014.

Para empezar se llevaron a cabo unas jornadas formativas sobre agricultura ecológica, con intención de promover la Soberanía Alimentaria . En estas jornadas se sentaron las bases de lo que meses después sería el Grupo de Consumo El Caracol de Parquesol. Por otro lado, el grupo de trabajo del huerto realizó a inicios del presente año un estudio previo de los diferentes solares del barrio para determinar en qué terreno sería más conveniente sembrar el huerto.

Al inicio de la primavera se hizo una convocatoria abierta al vecindario para presentar el proyecto y empezar a trabajar entre todas las personas de manera democrática. La buena acogida que tuvo hizo que la gente se organizara y que el huerto siguiera adelante.

Algunas personas que acudieron a esta primera reunión buscaban un huerto individual que poder explotar individualmente. La primera decisión que se tomó en estas Asambleas abiertas, y que provocó que parte de estas personas dejaran el proyecto, fue trabajar en pro de un huerto comunitario que sirviera como espacio de socialización, para el aprendizaje colectivo y en último término pero sin descuidarlo, para obtener producción.

A lo largo de los meses de marzo y abril se fue conformando la Asamblea del Huerto de Parquesol, con una autonomía cada vez mayor respecto del Colectivo La Gallinera, con quién había una coordinación semanal y con gente que participaba de ambos espacios como nexo.

Tras decidir utilizar el solar municipal del “parque de la J” se empezó a trabajar en un primer bancal. El terreno es una antigua escombrera y actualmente no hay ningún proyecto por parte del Ayuntamiento para darle uso.

Las visitas de la Policía Municipal, que se personó repetidamente en el futuro huerto para pedir identificaciones, acabaron cuando se presentó el proyecto de huerto comunitario ante el Ayuntamiento. Tras eso el huerto estaba en la misma situación de alegalidad que el resto de huertos urbanos de Valladolid: en tanto que el Ayuntamiento no tiene ningún fin para el terreno no da negativas a que se utilice por falta de justificación y se limita a no responder.

Para el 26 de abril todo estaba dispuesto para inaugurar ante el barrio el Huerto y empezar a plantar. Con el evento ya convocado para el sábado, el martes de la misma semana el Ayuntamiento lanza su plan de huertos en barrios. Al día siguiente, la Policía Municipal informa a quienes estaban preparando la jornada del sábado que había órdenes del Ayuntamiento de no permitir la inauguración de nuevos huertos y que la actividad del sábado no podía realizarse. Nada por escrito, tan sólo la amenaza de impedir la actividad con sanciones.

Ante la amenaza del Consistorio, la actividad del sábado 26 se convierte en una denuncia del despotismo, plantando simbólicamente flores de papel en el bancal que estaba ya preparado y ante la mirada atenta de la policía.

Durante esas dos semanas, desde la prensa se señaló el Huerto como una iniciativa de La Gallinera, lo cual no es del todo errado, pero oculta la realidad de que la Asamblea de Huerto en aquellas fechas ya tenía plena autonomía del Colectivo.

Pese a la independencia organizativa, el huerto contaba con el pleno apoyo de la Red de Huertos de Valladolid, el Colectivo, otras organizaciones sociales, y personas a título individual.

Así se sucedieron una serie de declaraciones por parte de cargos del Ayuntamiento en las que se acusaba a La Gallinera de haber empezado un Huerto sin haber notificado nada. Verdad a medias, puesto que efectivamente La Gallinera nada había notificado porque quien lo había hecho era la Asamblea de Huerto.

La semana siguiente la Asamblea de Huerto consiguió reunirse con el concejal José Enriquez. Tras la reunión, la Asamblea solicitó la cesión como colectivo de un huerto comunitario en Parquesol, al estilo del de La Victoria. Por otro lado, el Ayuntamiento desmanteló el huerto del terreno de la J, quitando el recinto y todos los materiales de trabajo que allí había.

A día de hoy, el Ayuntamiento todavía no ha respondido a la solicitud. La Asamblea de Huerto se mantiene activa y abierta a quién quiera sumarse. El huerto es un espacio vivo, recuperado por vecin@s del barrio, que de manera espontánea, han visto la necesidad de darle vida y no echar a perder el trabajo de forma consciente y solidaria, se han hecho nuevas plantaciones, abonados, diariamente se riega y se cultivan las plantas. Ante esta muestra de espontaneidad el acoso del Ayuntamiento se ha mantenido, levantando las plantaciones y destrozando el material para el riego y el abono.

Una vez relatados los hechos, el Colectivo La Gallinera tiene que hacer una serie de valoraciones.

Ante el inicio de esta auto-organización y activación del tejido social en el barrio, desde el Ayuntamiento se intentó paralizar esta iniciativa, mediante visitas e identificaciones a personas que trabajaban en el huerto y una presencia desproporcionada de policía nacional y local en el día de su presentación pública, lo que aportó una imagen de peligrosidad innecesaria e injustificable ante una actividad difícilmente considerable como delictiva.

La interpretación de La Gallinera ante lo ocurrido es que quienes tienen el poder en la ciudad sólo entienden las iniciativas de la población o bien en clave electoral o bien en clave comercial: o se es un partido o se es una empresa. Sin embargo la realidad, como en este caso, es que hay iniciativas que no buscan el lucro ni la imposición de un modelo social, sino que buscan recuperar el control colectivo del ocio, la formación y la producción ajenos a la lógica mercantil e institucional.

El Colectivo La Gallinera entiende que la existencia de huertos de iniciativa municipal por parte del Ayuntamiento es una reivindicación de algunos movimientos sociales y personas que desean poder realizarse en este campo y entiende que las instituciones les asistan en ella; pero rechazamos la manera en la que el Ayuntamiento de Valladolid la lleva a cabo.

  • Primero porque la existencia de huertos institucionales no debería de condenar a la desaparición o prohibición de huertos de iniciativa vecinal comunitaria.
  • Segundo porque responde a un modelo de huerto empresarial, en el que lo que prime sea la producción mercantil frente a otros objetivos, con derroche de dinero público y transferencia de este a organizaciones y universidades privadas o amigas como es el caso de INEA .
  • Tercero por la condición de poner la producción de los huertos comunitarios a disposición de organizaciones de beneficencia, con claro sesgo ideológico como Cáritas o Banco de Alimentos, en vez de permitir a quienes los trabajen decidir esta cuestión, lo que pone en duda de facto la buena intención de la población a la vez que intenta aportar al Ayuntamiento un aire “social” inmerecido a juicio del colectivo.
  • Y cuarto porque el respaldo en unas elecciones no da a ningún representante público la titularidad privada sobre bienes que son de todas las personas que habitan esta ciudad. Nos referimos con esto último a la respuesta que el portavoz del Ayuntamiento dio en el pleno municipal en la que afirma que el problema de los huertos urbanos es un problema de Propiedad…¿de quién?

Queremos manifestar también nuestro rechazo a la actitud del Ayuntamiento que destina recursos a levantar periódicamente los árboles frutales, los tomates y las acelgas plantadas por los vecin@s mientras mantiene el solar donde está el huerto lleno de plásticos y escombros. Este miedo a las iniciativas sociales demuestra el carácter autoritario del Consistorio.

Desde el Colectivo La Gallinera valoramos muy positivamente la creación de una Asamblea de Huerto en nuestro barrio y la espontaneidad vecinal, tanto si trabaja en un huerto institucional como si tiene que hacerlo en condiciones de clandestinidad. Es cierto que el Colectivo, por su ritmo de actividad, por sus preferencias o por su capacidad, no ha podido estar ni como colectivo ni a nivel individual enteramente implicado en este proyecto, lo que no quita que cuente con todo el apoyo logístico y humano que puede aportar La Gallinera.

La recuperación del huerto nos alegra, porque supone la creación de un espacio para promover la conciencia ecológica, el trabajo comunitario, la solidaridad y compartir entre vecinos/as, demostrando que la gente sí sabe y sí puede hacer las cosas de otra manera.

Por la retirada de la tasa de comunicación de actividad de los locales con fines no lucrativos

Desde la Asamblea del Centro Social Autogestionado “El Corral” (CSA El Corral) se hace pública la carta (pdf) que se ha remitido hoy lunes a todos grupos municipales del Ayuntamiento de Valladolid para que eximan a los locales que realizan actividades sin ánimo de lucro de pagar la tasa de Comunicación de Actividad. Esta tasa supone una gran traba para la creación de locales en los que realizar actividades sociales y no comerciales, convirtiendose en un elemento represivo.

Gracias al apoyo de la comunidad, el CSA el Corral ha podido hacer frente a los costes de este trámite y para celebrarlo invita a toda la vecindad de Parquesol a acercarse al local situado en la zona peatonal de Adolfo Miaja de la Muela para participar el primer concurso vecinal de tortilla de patatas que se celebrará el viernes 23 de mayo a partir de las 19h.

 

Por la retirada de la tasa de comunicación de actividad para los locales con fines no lucrativos.

Desde la asamblea del Centro Social Autogestionado “El Corral” enviamos este escrito con dos motivos:

1- Hacer visible la traba que supone para nuestra actividad el trámite de  Comunicación de Actividad

2- Instar a quienes tengan capacidad de modificar la “Ordenanza fiscal reguladora de las tasas por licencias ambientales y de actividades  sometidas al régimen de comunicación” para que incluyan la exención de pagar la tasa a los locales que vayan a desarrollar actividades sin ánimo de lucro.

A las pocas semanas de tener en funcionamiento el centro social agentes de la policía municipal se personaron en él afirmando que
necesitábamos tener una comunicación de actividad para poder hacer cualquier tipo de actividad en nuestro local. Consultamos la normativa vigente y haciendo una lectura estricta de la misma es cierto que por algunas de las actividades que realizamos, desde luego no todas, nos hemos visto obligados a pasar este trámite para evitar sanciones de costes aún mayores.

La asamblea que gestiona el centro social está compuesta por gente modesta por lo que nos ha resultado bastante difícil asumir los costes de la memoria técnica y de la tasa que el Ayuntamiento nos exigía, pero aún así lo hemos conseguido. Sin embargo, esto nos lleva a pensar que tal vez una de las causas de la escasez de iniciativas sociales no lucrativas de Valladolid se pueda achacar a trabas de este tipo, que imaginamos que para otros colectivos en nuestra situación podrían ser insuperables.

Desde nuestro punto de vista, se puede entender que haya unas ciertas garantías de seguridad en los locales activos, que quienes participamos en ellos somos los primeros interesados en crear un ambiente agradable, pero la comunicación de actividad tal y como está planteada hoy en día supone una cortapisa a la actividad social, volviéndose un trámite disuasorio. Consideramos que el formato de comunicación de actividad está orientada únicamente para actividades empresariales, conlucro, y sin embargo se nos aplica a quienes realizamos actividades asociativas sin ánimo de lucro y que por tanto no podemos entender los costes que nos suponen esta comunicación en términos de inversión, como sería en la lógica empresarial, sino como una mera traba administrativa.

Para evitar que otra gente se vea en esta situación en lo sucesivo, instamos a quienes tienen competencia para modificar el reglamento en el que están recogidas las obligaciones fiscales de la comunicación de actividad a incluir una exención del pago para aquellos locales que vayan a desarrollar actividades sin ánimo de lucro. Esto supondría añadir una exención en el artículo 7 de la “Ordenanza fiscal reguladora de las tasas por licencias ambientales y de actividades sometidas al régimen de comunicación” publicada en BOP de Valladolid nº292, del 21/12/2012.

Atentamente,

La asamblea de gestión del Centro Social Autogestionado “El Corral”.

Viernes 17 Concentración en Solidaridad con Gamonal

Barrios libres de especulación y represión: Solidaridad con Gamonal

Desde el Colectivo La Gallinera queremos mostrar nuestra solidaridad con la gente que estos últimos meses, con especial intensidad en esta última semana, se han levantado contra la destrucción de su barrio por parte de las élites económicas. Nos referimos a la vecindad del barrio burgalés de Gamonal. Es la segunda vez en menos de una década en que el barrio se ha unido contra un “pelotazo” en forma de parking privado y revestido de mejora para el barrio. La dignidad mostrada es un ejemplo para quienes vivimos en barrios periféricos asolados por la especulación inmobiliaria como es nuestro caso, Parquesol.

Salimos a la calle a mostrar nuestro apoyo porque entendemos que la situación de linchamiento mediático y físico que están sufriendo sólo puede parar con nuestra ayuda y con nuestra denuncia de la salvaje represión que están soportando.

Concentración el viernes 17 a las 18:30 en la Plaza Marcos Fernández.
 
Otras convocatorias en Valladolid:
 
· Miércoles 15, a las 20h, concentración en Fuente Dorada:
http://elotrovalladolid.es/event/799

· Viernes 17, concentraciones de SOLIDARIDAD POR BARRIOS:

DE PARQUESOL A GAMONAL: NI ESPECULACIÓN NI REPRESIÓN

Imagen